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Asociación Cultural La Lastra. Pozalmuro. El cabeza visible de la Asociación Cultural La Lastra de Pozalmuro, Alberto Hernández Pinilla, se muestra optimista con el futuro de esta localidad del valle del Rituerto. Es consciente que no llegará a crecer poblacionalmente ni que generará grandes titulares en prensa, sin embargo, la unión de sus habitantes e hijos del pueblo, las actividades culturales y deportivas que organizan y el ánimo de querer convertir a este pueblo en una segunda residencia por parte de muchos hijos del pueblo le otorgan larga y sana vida.

Los emigrantes que un día arribaron a tierras más prósperas se afanan en organizar actividades atractivas, dinamizadoras, que hablen de su otrora potencial y que convoquen a gentes de otros lugares en el ánimo de mantener vivo el pueblo. Con este carácter colaborativo, constructivo y realista el éxito está asegurado.

¿Por qué se creó la Asociación?                                            

La Asociación Cultural La Lastra se constituye en 1988 con el fin de dar forma a las inquietudes culturales de los vecinos y amigos de Pozalmuro, entendiendo por estos últimos a todas aquellas personas que, no viviendo habitualmente allí, vuelven los fines de semana y las vacaciones a su pueblo. Actualmente, contamos con aproximadamente 250 socios, una cifra considerable dado el tamaño de Pozalmuro (no llega a 100 habitantes).

¿Utiliza las redes sociales?

La verdad es que las nuevas tecnologías han facilitado enormemente la inmediatez de las comunicaciones no solo entre los asociados sino también entre el resto de personas del pueblo. La Asociación  Cultural La Lastra, como tal, no dispone de perfil en las redes sociales más habituales, pero existen varios grupos en ‘Facebook’ de Pozalmuro, y un blog (albertohernandezp.wordpress.com) que, si bien, no pertenece tampoco a la Asociación, fundamentalmente incorpora información sobre todos los aspectos del pueblo y sirve también de punto virtual de encuentro. Asimismo, una persona de Pozalmuro gestiona la página web www.pozalmuro.net.

¿Qué tipo de actuaciones llevan a cabo?

Nuestra Asociación colabora permanentemente con las actividades que promueve el Ayuntamiento. Durante el período de verano se programan  juegos infantiles, conferencias y charlas culturales. Hace poco se ha organizado una jornada de replantación forestal o la charla de un experto en arte religioso sobre el ‘Monumento de Pozalmuro’. En años anteriores se organizaron tres ediciones de un Concurso de Relato Corto denominado el ‘Fantasma de Masegoso’, teniendo como colofón en el acto de entrega de premios una conferencia impartida por prestigiosos historiadores. Además,  se han programado actividades tan variopintas como clases de baile de salón, jornadas dedicadas a oficios antiguos, exposiciones sobre fotografías históricas, manualidades,  talleres de artesanía,  charlas sobre astrología y visionado de estrellas, entre otras.

En los últimos años, el Sábado Santo, se ha hecho habitual lo que llamamos el ‘Día del Árbol’, en el cual la Asociación organiza una comida de hermandad a la que pueden acceder tanto socios como no socios. Tras la comida se ha institucionalizado una jornada festiva musical que dura hasta altas horas. Esto ha resultado un aliciente para que todo el mundo se anime a venir en esas fecha hasta la localidad, más de lo que ya venían.

Hablemos del pueblo, que podría encontrar el visitante

Cuenta con la hermosa Iglesia de Santa María La Mayor, de origen gótico, y vestigios romanos, como la denominada ‘Fuente Vieja’ y un miliario de la época de Tiberio.  En los alrededores de Pozalmuro, se encuentra el puente romano de Masegoso, localizado junto al antiguo despoblado del mismo nombre, en el que encontramos igualmente un torreón de origen árabe y una iglesia también gótica, actualmente en un lamentable estado de conservación. Entre el indicado puente romano y el despoblado discurre la calzada romana, actualmente oculta para evitar su deterioro.

Desde el punto de vista del visitante, lo que va a encontrar es un pueblo bien conservado, con sus calles en excelente estado, y con unos vecinos que les van a recibir con los brazos abiertos, pues la gente es especialmente amable.

¿Qué recursos o servicios tiene, cree que son suficientes para el volumen de población?

Los servicios de Pozalmuro actualmente son muy escasos. Hace unos años se cerró la farmacia y la última panadería del pueblo. En cuanto al servicio médico, la doctora viene un par de días en semana, a pesar de la escasa población que tenemos en invierno, pero es un servicio realmente importante. Afortunadamente, contamos todavía con un bar, gestionado por una familia que vive en el pueblo, que permite el encuentro de los vecinos y visitantes. Los fines de semana del invierno, la época más cruda en todos los sentidos, Pozalmuro se llena de cazadores, lo cual le beneficia.

¿Qué fue y qué es hoy su pueblo?

Los abuelos cuentan que a principios del siglo XX Pozalmuro era el pueblo con más habitantes de la comarca, incluso superaba a Ólvega. Lo cierto es que se ha producido el recorrido inverso, pues Ólvega ha crecido gracias a la industria y Pozalmuro ha sufrido la despoblación pues sus habitantes se han marchado a las ciudades.

Tenía todo tipo de servicios: panaderías, tiendas de alimentación, bares, médico, industrias de la cera, tejerías, una interesante producción agrícola y cabaña ganadera. Lo cierto es que nuestro pueblo actualmente carece de todas estas ventajas y los inviernos resultan duros por la marcha de sus gentes, pero probablemente sea uno de los municipios más activos cultural y deportivamente, gracias al interés del Ayuntamiento y de la Asociación Cultural, que pelean continuamente por atraer a la gente, objetivo que debemos confesar que se ha conseguido. Existe una gran unión entre los vecinos y los hijos del pueblo; todo el mundo ayuda activamente en las múltiples actividades, no solo como participantes sino como colaboradores.

Recientemente, un grupo de personas ha lanzado la iniciativa de organizar una carrera BTT, con un éxito de participación extraordinario. Llevamos dos años y el número de visitantes crece exponencialmente. La colaboración vecinal fue increíble, se apuntaron 100 voluntarios.

De igual modo,  se llevó a cabo durante varios años la representación teatral ‘El Fantasma de Masegoso’, jornada cultural y festiva en la que se involucró todo el pueblo, tanto actuando como intérpretes, como en tareas de apoyo, obteniendo un apabullante éxito de público en todas sus ediciones.

En esta misma línea, el pueblo lleva 30 ediciones organizando el Torneo de Frontenis más prestigioso y longevo de la provincia de Soria y uno de los más conocidos a nivel nacional; tanto que esta última edición recibimos participantes de Baleares, Murcia, Castellón, Barcelona, Guadalajara y Zaragoza.

En fin, Pozalmuro está realmente vivo, tiene una estupenda salud y un atractivo futuro, todo gracias al interés de sus gentes en seguir manteniéndolo activo.

¿Cómo cree que estará dentro de siete u diez años?

Será difícil destruir la tendencia regresiva de los inviernos, pero estoy seguro que Pozalmuro va a continuar vivo e ilusionando a sus vecinos durante muchos años más. La mayoría de quienes tienen una casa, están invirtiendo en ella y otros muchos están adquiriendo allí una vivienda, lo que deja bien a las claras cuál es el interés de las personas que aman Pozalmuro: seguir yendo durante mucho tiempo a pasar temporadas en él.

¿Qué tipo de actividades o iniciativas se deberían llevar a cabo para dar un giro a la actual tendencia regresiva de población?

Cambiar la tendencia despobladora es muy difícil. Tan solo la inversión en nuevos proyectos de carácter turístico o empresarial podría cambiar la despoblación invernal, como ha ocurrido con poblaciones cercanas.

En cuanto a un pretendido cambio en el pueblo sería importante un esfuerzo en servicios básicos (electricidad, redes de internet o de vialidad) para mejorar la calidad de vida. También sería interesante que los organismos públicos facilitasen ayudas para la rehabilitación o adquisición de vivienda rural, para evitar así el abandono de las casas.

¿Añora lo que fue?

Habrá quien lo añore desde un punto de vista sentimental, porque Pozalmuro tenía mucha vida interior. Se llegaban a contar más de 800 personas en la década de los 30 y los recuerdos que ello comporta para las personas de las generaciones que los vivieron son inenarrables. Sin embargo, yo creo que quienes lo vivimos actualmente estamos orgullosos del Pozalmuro de hoy, del buen ambiente general y de lo que nos ofrece en el siglo XXI. Es un pueblo en ebullición, con inquietudes de todo tipo, con ánimo constructivo y con  el deseo de retener a sus gentes y de hacer retornar a los que se han ido. De momento, eso se ha conseguido.

¿Cuánto tiempo cree que aguantará con sus actuales características y pobladores?

Eso depende de nosotros mismos. Hay que ser consciente de que los pobladores habituales son personas mayores y en ese sentido hay poco que hacer. Pero su atractivo para nosotros reside en los amigos, en las personas que volvemos con habitualidad, que somos la mayoría. Las fiestas de agosto son un éxito de participación.  Son un momento de reencuentro y hay que decir con orgullo que todos volvemos y siempre traemos más gente con nosotros. Es una muy buena señal. Y en las fechas señaladas, no sólo en verano, Pozalmuro tiene mucha vida.