César González Jiménez, 52 años,  representante de la Asociación Cultural Amigos de Valloria.

Un museo de Juegos Populares. Fue la idea de la asociación de Valloria para revitalizar su pueblo. Algo original que no existiese en otros lugares y que fuera un atractivo para atraer visitantes a la comarca e intentar llenar de vida de nuevo a unas calles vacías, castigadas por la despoblación.  Están convencidos de que el futuro de poblaciones ya casi desaparecidas del mapa pasa porque los hijos de esta tierra y sus descendientes se impliquen y se creen vínculos, uno de ellos puede ser la asociación.

César González Jiménez, 52 años,  vive en Salamanca.

asociacion-valloria¿Cómo surgió la idea de crear en Valloria una asociación? ¿Cuántos miembros tiene, va creciendo poco a poco su número? ¿Son todo gente del pueblo o descendientes o también cuentan con amigos de otros lugares?

En el verano de 2008, partiendo de la inquietud de un pequeño grupo de personas, ante la situación en la que se encontraba nuestro pueblo cada vez más abandonado, se plantea el deseo de hacer  algo, no solo lamentarnos. Se crea la Asociación Cultural Valloria como un órgano para aunar voces y esfuerzos.

Actualmente cuenta con 195 socios, una cifra que ha ido aumentando año a año desde su creación. Los socios son gente del pueblo o descendientes que residen en otros lugares y también amigos de otras localidades.

¿Qué acogida tuvo este proyecto? ¿Se gestó con ilusión y todavía se mantiene?

El proyecto tuvo desde el comienzo una buena acogida y creo que se  mantiene la ilusión.  Aunque con el paso del tiempo, se observa una cierta tendencia a dar las cosas por hechas, la Asociación sigue desarrollando todos los años las actividades que ha puesto en marcha y va incorporando algunas nuevas.

La revista “La Huella de Valloria” ha sido un punto de encuentro para todo el que quiera contar cosas sobre este pueblo? ¿Sirve para abrir y compartir el baúl de la memoria?

La Revista es el lugar que nos permite conocer,  compartir y divulgar distintos aspectos de nuestro pueblo y comarca:

  • Del  pasado: su historia
  • De las tradiciones de nuestros mayores
  • Del entorno medioambiental
  • De nuestras emociones
  • De los proyectos y actividades que nos unen cada año

¿Qué otras actividades tienen el resto del año?

En primavera, la Romería de San Marcos,  (recuperada hace 4 años). En verano, ruta de senderismo, trabajos de limpieza y acondicionamiento del entorno, jornada de Trilla (con exhibición de aperos y exposición de fotos antiguas, actuaciones de música popular), Festival de Interpretación por los jóvenes de la localidad, concursos gastronómicos, actividades relacionadas con los juegos tradicionales, colaboración en las fiestas patronales y en cualquier otra iniciativa que nos requieran para el pueblo o comarca.

El proyecto más ambicioso que han realizado ha sido el Museo del  Juego Tradicional ¿Cómo nació la idea?

La Asociación había iniciado ya  la recuperación de la práctica de  algunos juegos tradicionales. Surge la posibilidad de reconstruir un edificio; Ayuntamiento y Asociación piensan en destinarlo a sede de esta actividad. A partir de ahí, se recaban los apoyos institucionales necesarios para poder llevarlo a cabo. Y el resultado es el actual Museo del Juego Tradicional de Tierras Altas.

Considera que fue un buen proyecto, qué ha servido para que la gente venga a Valloria ¿Ha sido ese punto de inflexión para que se conozca  más la localidad?

Considero que es un proyecto muy valioso por la trascendencia de recuperar este patrimonio cultural. Además se distingue porque es una obra viva que puede crecer y disfrutarse,  y porque conecta con el sentir y los recuerdos de las personas. El Museo ha abierto sus puertas hace poco tiempo, pero sí se ha constatado el interés por visitarlo. Si conseguimos articular la forma de promocionarlo y gestionarlo, sí se conocerá un poco más la localidad y la comarca.

Surgieron otros museos en Tierras Altas  ¿Por qué en Valloria los juegos Populares?

Porque la temática encaja con los valores y objetivos de la Asociación que desde el comienzo se implicó para empujar el proyecto. Además entre los socios contamos con un número elevado de niños y jóvenes que pueden participar y aprovechar el conocimiento y las actividades derivados de este museo.

Las huellas de los Dinosaurios ¿también son un reclamo turístico?

Sí, los restos paleontológicos tienen un atractivo turístico, que ya ha sido explotado en otros lugares.

La asociación tiene cuenta en Facebook, están en la onda de las Redes Sociales …

La Asociación tiene página web y mantiene cuenta en Facebook  para informar  y conectar a los socios y amigos que están fuera de la localidad y para difundir sus actividades. Aunque curiosamente la localidad está fuera de cobertura de internet.

¿Creen que Valloria está recobrando vida, se arreglan casas hay movimiento en este sentido?

En determinadas fechas sí está recobrando vida, y se arreglan con algunas obras las viviendas existentes y se rehabilitan otras.

Hay un artículo en su revista que se titula “Hace 50 años todo era diferente” y ¿en la última década qué ha cambiado en Valloria?

En ésta última década Valloria ha sufrido la misma evolución que otros muchos pueblos de la provincia, más despoblación. Pero se ha mejorado en cierta medida las condiciones de nuestro pueblo. Este periodo ha coincidido con el nacimiento de nuestra Asociación. Y nuestra voz ha servido para recoger inquietudes y, movilizar y plasmar esas ideas en actuaciones, unas desarrolladas por los socios para dinamizar y mejorar la vida en el pueblo y otras encaminadas a recabar el apoyo de las instituciones para el desarrollo de infraestructuras en la localidad.

¿Cómo ven el futuro del pueblo?

El modelo actual de sociedad urbanizada no dibuja un futuro prometedor en este entorno de despoblación. Y actuaciones como convertir grandes espacios en lugares de interés comunitario cuyas limitaciones conducen a la desertización, dilatar en el tiempo proyectos como la concentración parcelaria, falta acceso a las nuevas tecnologías de la comunicación,… no favorecen un cambio de tendencia.

El futuro más inminente  pasa por conseguir la implicación de los hijos de esta tierra que emigraron y de sus descendientes, que residen en el pueblo temporalmente. Así, desde la Asociación se pretenden desarrollar iniciativas que mantengan el vínculo con el pueblo.

¿Qué camino hay que seguir ahora en la lucha entre la añoranza y la resistencia por no desaparecer de estos pequeños pueblos de Tierras Altas?

Es fundamental enseñar a valorar esta tierra, porque lo que no se valora se pierde y eso es lo que está sucediendo.   Esta labor pedagógica es difícil de materializar, pero tiene que ser el objetivo principal de todas las actuaciones. Las líneas de trabajo deben centrarse en el fomento del turismo (apoyado en la conservación del Patrimonio y la explotación de entorno paisajístico),  en la mejora de las infraestructuras y telecomunicaciones,… con el objetivo de  conseguir  pueblos más atractivos. Sin olvidar las actividades productivas tradicionales (agrícolas, ganaderas y forestales).

¿Qué echan de menos, qué anhelarían?

Desearía que el espíritu asociativo y participativo se mantuviera en el futuro,  porque solo con amplitud de miras y cooperación se puede avanzar. Y desde un punto de vista material, echamos de menos la conexión a internet y un local adecuado para desarrollar actividades cuando el tiempo no acompaña.

Respecto a PROYNERSO conocen las acciones de desarrolla? ¿Dónde habría que dinamizar? Es posible mejorar la recepción de sus ayudas…

PROYNERSO tiene una plataforma de información adecuada que difunde las acciones que desarrolla y que desde mi puntos de vista debieran continuar en esa dirección.